Molestia persistente y dolor al contacto con temperaturas
Una alta sensibilidad dental al frío o calor suele manifestarse inicialmente como un pinchazo breve, pero puede evolucionar hacia una molestia persistente en un diente que tarda minutos en desaparecer. En muchos casos, este cuadro se acompaña de dolor dental intenso y una sensación de presión en el diente que indica inflamación interna. Cuando el malestar se vuelve un dolor que no mejora con analgésicos convencionales, es probable que la pulpa dental esté sufriendo un daño irreversible que requiere atención inmediata.
